El conversatorio con nuestras invitadas de la Fundación Amigó nos regaló el tercer vértice de la pedagogía (tras la pedagogía escolar y la laboral): la pedagogía social, encarnada en la experiencia vital de X. y Y., jóvenes extuteladas que hoy viven en un piso de emancipación, y en el trabajo cotidiano de Marta y Naiara, pedagogas de la Fundación Amigó.
Las/los estudiantes describieron el encuentro como “una sacudida”, “una clase que no se olvida”, “una visión de la educación real y compleja”. En sus respuestas, muchos afirmaron que por primera vez comprendieron que la pedagogía no solo enseña: también acompaña, sostiene, crea condiciones para vivir.
De qué realidad hablamos
La conversación comenzó con un dato que descolocó a varios estudiantes: los jóvenes tutelados se enfrentan al salto a la vida adulta a los 18. Sin red. Sin transición. Sin recursos.
Los pisos de emancipación de Amigó (presentes en Galicia, Bilbao, Valencia y Madrid) operan como una “carrera de fondo acelerada”: seis jóvenes conviven durante meses intentando reconstruir su autonomía mientras procesan historias marcadas por la migración, el desarraigo, la violencia familiar, la pobreza o la soledad. Cada uno trae, como recordó Marta, “su mochila, distinta y pesada”.
Algunas estudiantes anotaron que lo que más les impactó fue “la crudeza del cambio”: salir de un centro de menores a una vida adulta para la que nadie les ha preparado verdaderamente.
El trabajo socioeducativo: entre la burocracia y el cuidado
Los comentarios de los alumnos/as apuntan en una dirección: el acompañamiento emocional es la esencia del trabajo educativo en estos pisos, pero se entrelaza constantemente con tareas administrativas y de gestión.
X. lo explicó con claridad: existen entrevistas previas, normas internas, un sistema de faltas, e incluso la posibilidad de expulsión. Hay depósitos económicos que permiten cubrir necesidades básicas. La estancia es limitada: para chicas hasta dos años; para chicos, apenas seis meses.
En este marco, el pedagogo (coincidieron Marta y Naiara) hace de todo: apoyo documental, gestión de becas, orientación laboral, seguimiento personal, escucha, contención emocional, mediación de conflictos. Como resumió un alumno: “su trabajo es burocrático por fuera, pero profundamente humano por dentro”.
A veces, las fronteras entre educador social y pedagogo se diluyen. En palabras de una estudiante: “No sabía que la pedagogía podía tener tantos matices humanos y tanta carga emocional”.
La convivencia: un laboratorio de diversidad extrema
Los pisos suelen tener tres habitaciones y, dada la realidad migratoria, predominan los grupos masculinos. Las pedagogas deben decidir cuidadosamente quién convive con quién, pata evitar conflictos graves, garantizar seguridad psicológica, respetar trayectorias culturales muy distintas.
Para varios estudiantes, esto conectó de inmediato con los temas del curso: la gestión de organizaciones educativas, la toma de decisiones en contextos complejos y la necesidad de un liderazgo ético y situado.
Como escribió una alumna: “Nos dimos cuenta de que dirigir un piso tutelado es dirigir una organización educativa en miniatura, con dinámicas, conflictos, recursos escasos y decisiones críticas”.
Y eso conecta con la dirección de centros (Bolívar, 2011) como liderazgo distribuido, pedagógico y relacional. Marta y Naiara encarnaron exactamente esa idea. Su liderazgo no se basa en jerarquía, sino en generar confianza, sostener crisis, evaluar riesgos, activar redes, movilizar recursos comunitarios, y sobre todo en ese “saber estar” que no se aprende en los manuales.
Los estudiantes lo expresaron así: “Marta y Naiara lideran sin decir que lideran”;“su liderazgo es acompañar sin imponer, orientar sin invadir”.
Otra conexión natural es la importancia de la gestión del cambio: la transición de menor tutelado a adulto independiente es, en sí misma, un proceso de cambio organizacional personal que requiere estructura y apoyo.
La sesión con la Fundación Amigó dejó una huella que trasciende los contenidos de esta asignatura. Mostró que la pedagogía social no es un territorio marginal, sino uno de los escenarios más exigentes y humanamente intensos de la profesión.
Y recordó a nuestra clase que la dirección educativa no es solo dirigir centros, sino dirigir procesos humanos, donde las decisiones no se miden en indicadores, sino en futuro, dignidad y posibilidad.
Como escribió una estudiante en su reflexión final:
“Hoy entendí que la educación no siempre cambia el mundo, pero sí cambia el mundo de alguien. Y eso ya es mucho”.
Añado una tabla que nos permite extraer más aprendizaje teórico de este conersatorio. O, pensado a la inversa, que nos permite aplicar la teoría que hemos estudiado a la comprensión de esta experiencia de pedagogía social.
Contacto fundación: emancipación.madrid@fundacionamigo.org
Fue enriquecedor escuchar experiencias reales de las chicas, eso siempre te acerca aún más a la realidad que vamos a vivir como profesionales. Gracias por esta experiencia en el aula, son aquellas que nos vamos a llevar en nuestra memoria cuando acabe nuestra formación.
ResponderEliminarFue una gran visita, a mi me sirvió mucho para conocer que es lo que hacen dentro de este tipo de entidades o de centros ya que desconocía mucho de este tema y este ámbito en el que podemos llegar a trabajar los pedagogos/as. Destaco también la participación de las chicas que están dentro de este programa y que vino a dar su propia experiencia este tipo de testigos nos ayudan a las personas que estamos en formación para saber también el efecto que hace el trabajo que se realiza en ellos/as.
ResponderEliminarNo pude estar presente el dia de la charla, pero creo que fue una experiencia muy bonita y marcante para los que estuvieron presentes, y ademas me quedo con algunas frases compartidas de mis compañeros.
ResponderEliminarPara mí, ha sido una de las mejores charlas que he tenido a lo largo de mi recorrido como estudiante. Fue muy bonito escuchar a las chicas, que al principio se encontraban algo tímidas y poco a poco fueron sintiéndose cómodas y con confianza para contarnos cosas tan privadas como las suyas. Me hicieron sentir muchísima gratitud hacia mi día a día y agradecida con todo lo que tengo. ❤️
ResponderEliminarEste conservatorio fue una experiencia increíble para conocer cómo funciona otro ámbito más de los muchos en los que podemos sumergirnos. Creo que a todos nosotros nos dió una perspectiva diferente y nos hizo reflexionar y estamos muy agradecidos a Marta y Nairara por venir a enseñarnos esta profesión. Aprendimos mucho de ellas!!!
ResponderEliminarEse día quise preguntar si las personas que trabajan en la asociación siguen manteniendo el contacto con aquellos y aquellas que se han emancipado y han salido del piso para dar comienzo a su vida "adulta". De alguna manera empatizo con ellas, no al mismo nivel, pero entiendo que mientras aquellas personas de su edad se divierten, salen y tienen otras preocupaciones, ellos o ellas tienen que iniciar una vida adulta e independiente desde una edad temprana, y ya no solo hablamos de pagar un alquiler, hacerse la comida o lavar ropa, es una etapa en la que tienes que aprender a afrontar la vida solo, porque no todos y todas tenemos una red de apoyo ya sea familiar o de amistad, además de que a esa edad tienen que vivir y pensar como alguien que le sacaría 10 años, entonces es un choque pero se que a muchos y a muchas nos inspiran, a mi me han inspirado.
ResponderEliminarMe encanto el conversatorio sobre este ámbito, me encanto descubrir un recurso que a pesar de haber estudiado la FP de Integración no conocía y siento que es un colectivo muy olvidado. La educadoras de las chicas me parecieron muy sensatas y honestas respecto a la profesión y me gusto escuchar como seria un día a día en su trabajo. Las chicas me parecieron muy valientes por venir a hablarnos de su experiencia ya que imagino que no será nada fácil. Me hizo reflexionar mas sobre lo privilegiada que soy por poder estar estudiando esto que además me encanta.
ResponderEliminarUna pedagogía que enseña... pedagogos que aprenden.
ResponderEliminarMe encantó este conversatorio, fue un descubrimiento para mí y gracias a ello pude abrir un poco más mi mentalidad para un futuro, gracias Sergio por la oportunidad!
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